Captura manual
Alguien copia datos de un PDF, un ticket o un correo a una hoja de cálculo. Todos los días, sin excepción.
Automatización con IA para empresas
Conectamos WhatsApp, el correo, tus hojas de cálculo y los sistemas que ya usas con inteligencia artificial que lee documentos, decide y ejecuta. Sin cambiar de software y sin contratar a nadie más.
Nuestras automatizaciones operan hoy en producción, 24/7.
canales atendidos por el mismo motor: web, WhatsApp y Telegram
análisis distintos integrados en un solo reporte automático
páginas de PDF generadas sin que nadie las escriba
cotizando, agendando y cobrando sin personal de guardia
Cifras del sistema que construimos y operamos para Protege Tu Invento. El caso completo está más abajo.
El problema
Casi toda empresa tiene tres o cuatro procesos que se sostienen a pulso. Funcionan, pero cuestan horas todos los días y se rompen cuando alguien se va de vacaciones.
Alguien copia datos de un PDF, un ticket o un correo a una hoja de cálculo. Todos los días, sin excepción.
Un dígito mal tecleado no se nota hasta que el portal rechaza la factura. A veces semanas después.
El prospecto escribió a las nueve de la noche. Le contestaron a las once del día siguiente. Ya cotizó con otro.
El doble de clientes significa el doble de personas haciendo exactamente lo mismo, y el doble de nómina.
Cómo funciona
La automatización absorbe la dificultad. Si el proceso le pide más trabajo al usuario que antes, está mal diseñada.
Un mensaje de WhatsApp, un correo, un formulario o la foto de un documento. Por donde tu cliente ya te escribe.
Extrae los datos, los valida contra tus catálogos y decide qué procede. Si algo no cuadra, lo reporta en vez de inventarlo.
Hoja de cálculo, CRM, ERP o el portal que corresponda. Sin copiar, sin pegar y sin abrir cinco pestañas.
Un mensaje, un PDF, una liga de pago o una cita ya agendada. En segundos y a cualquier hora.
Casos de uso
Abre cualquiera para ver cómo se hace hoy en la mayoría de las empresas y cómo queda cuando lo automatizamos.
El cliente pide precio por WhatsApp. Alguien busca la lista vigente, arma el número a mano, lo escribe y lo manda. Entre veinte minutos y un día completo, y sólo en horario de oficina.
El sistema entiende qué pidió, calcula el total con tu tabla de precios vigente, manda la cotización en PDF y la liga de pago. Al instante, incluso un domingo.
Los tickets se acumulan en un sobre hasta fin de mes. Entonces alguien los captura uno por uno en el portal de cada comercio, peleando con folios borrosos y captchas.
Se manda la foto por chat. La IA lee folio, fecha, sucursal y total; verifica que el folio cuadre con el ticket y devuelve la liga de facturación ya lista. Si el comercio no está en el catálogo, se da de alta con un formulario que llega prellenado.
Facturas, constancias de situación fiscal, identificaciones y contratos se transcriben campo por campo. Es el trabajo más caro y más fácil de equivocar que hay en la oficina.
Se sube el archivo y los campos salen ya llenos y validados. Lo único que queda por hacer es confirmar, y corregir en un campo de texto lo que haga falta — no volver a teclear los dieciocho datos.
Los mensajes se acumulan en tres bandejas distintas y se contestan cuando alguien puede. Los que llegan de noche o en fin de semana se enfrían.
Se responde al momento, se califica al prospecto con las preguntas que tú definas y sólo llega a una persona cuando ya vale la pena que alguien invierta tiempo ahí. Cada conversación queda registrada con su origen.
Cinco mensajes de ida y vuelta para encontrar un hueco, y después alguien lo captura a mano en el calendario. A veces se empalman dos citas.
El sistema consulta tu disponibilidad real en Google Calendar, ofrece horarios que sí existen, agenda, crea la videollamada y manda la invitación en el formato que abra el teléfono del cliente.
Cada lunes alguien arma el reporte juntando datos de tres lugares distintos. Tarda dos horas y para el miércoles ya está desactualizado.
El reporte se arma solo y llega a tu correo o a tu chat a la hora que tú digas, con los números del día. Si un indicador se sale de rango, te avisa sin que tengas que ir a buscarlo.
Servicio destacado
El cliente pregunta el precio por donde ya te escribe. El sistema entiende qué pidió, lo calcula con tu lista vigente y contesta con la cotización desglosada y la liga de pago. En segundos, a las tres de la tarde o a las once de la noche.
No es un menú de números. El cliente pregunta con sus palabras y el sistema identifica el servicio, la cantidad y las variantes que apliquen.
Los precios viven en tu hoja de cálculo o en tu sistema. Si mañana suben, la siguiente cotización ya sale con el nuevo número sin que nadie toque el bot.
La cotización sale desglosada y en PDF, con su liga de pago o de meses sin intereses. El cliente puede cerrar en la misma conversación.
Lo que sale de la lista, necesita criterio o huele a cliente grande se escala a un humano con todo el contexto de la conversación. La máquina no improvisa precios.
Cada cotización se guarda con su fecha, su origen y en qué terminó. Al mes sabes qué te preguntan más y cuántas se convirtieron en venta.
Corre sobre la API oficial de WhatsApp (WhatsApp Cloud API de Meta), con tu número verificado. No es un teléfono con un celular conectado que se cae el fin de semana.
Ejemplo ilustrativo con precios reales del cotizador de Protege Tu Invento.
Un solo componente que junta Facebook, Instagram, TikTok, LinkedIn y YouTube en un bloque de tu página, con pestañas, scroll infinito y filtros por año, mes y hashtag. Se instala con dos líneas de HTML y toma los colores de tu sitio.
Aquí no prometemos que las cinco se actualicen solas, porque no es cierto en ninguna herramienta: las plataformas decidieron qué abren y qué no. Esto es lo que cada una permite hoy.
| Red | Modo | Qué hace falta |
|---|---|---|
| Automático | Sólo la URL de tu página. Widget oficial, sin llaves. | |
| YouTube | Automático | Una API key gratuita de Google, restringida a tu dominio. |
| Curado | Su embed manda X-Frame-Options: DENY; ningún navegador lo acepta. | |
| TikTok | Curado | Su API pide que el dueño de la cuenta autorice una app. |
| Curado | Sólo abre lectura a socios aprobados de su plataforma. |
Curado quiere decir que alguien pega el enlace de la publicación en una hoja de cálculo y el muro la toma de ahí. Toma segundos por publicación y no requiere tocar el código.
Compáralo tú
Este es el estudio de viabilidad de una marca: lo que un despacho de propiedad industrial hace antes de presentar un registro ante el IMPI. A la izquierda, a mano. A la derecha, el sistema que construimos.
Presiona iniciar y mira los dos relojes. La simulación está acelerada; los relojes marcan el tiempo real del proceso.
La misma investigación, el mismo reporte. La diferencia es que nadie tuvo que abrir MARCANET expediente por expediente — y que el segundo estudio del día cuesta exactamente lo mismo que el primero.
Los tiempos del proceso manual son estimaciones del trabajo tradicional. Los pasos automatizados corresponden al sistema en operación de Protege Tu Invento, que corre varias búsquedas en paralelo.
Caso de estudio
Protege Tu Invento registra marcas y patentes en México. Antes de presentar cualquier solicitud ante el IMPI hay que hacer un estudio de viabilidad: buscar anterioridades en MARCANET, MARCIA y AcervoMarcas, abrir expediente por expediente para verificar vigencias, determinar la clase de Niza, revisar si el dominio y las redes están libres, y estudiar el mercado.
Todo eso se hacía a mano, para cada cliente. Era medio día de trabajo especializado por estudio, y el cliente esperaba días por una respuesta. El cuello de botella no era la capacidad de análisis: era la recolección de datos.
El estudio fue el principio. Hoy un bot oficial de WhatsApp atiende al cliente de punta a punta:
El mismo cliente tenía otro proceso caro: facturar los tickets de gastos. Se resolvió con un flujo aparte que ya opera a diario.
es lo que tarda ahora un estudio de viabilidad completo
web, WhatsApp y Telegram servidos por el mismo motor
cotiza, cobra y agenda sin nadie de guardia
capturando datos entre el IMPI y el reporte
Protege Tu Invento no es un cliente que nos dejó contar su caso: es un proyecto nuestro. Lo construimos, lo operamos y vive de esto todos los días. Por eso conocemos la parte que no sale en los folletos — qué se rompe en producción, qué datos no hay que confiarle a la IA y en qué momento conviene que intervenga una persona.
Con qué se conecta
No te pedimos cambiar de sistema. Nos conectamos a lo que ya tienes; si expone una API, se puede automatizar.
n8n autoalojado, Node.js y servicios propios. Los flujos son tuyos y viven en tu infraestructura.
Modelos de visión y lenguaje para leer documentos, extraer campos, clasificar y redactar. Elegimos el modelo por tarea, no por moda.
Automatización de navegador para portales sin API, generación de PDF y las integraciones a la medida que haga falta.
Servidor propio o en la nube, túneles seguros, respaldos y monitoreo del consumo de cada API.
Calculadora de ahorro
Piensa en una sola tarea repetitiva de tu operación y responde cuatro cosas. El número que sale es lo que esa tarea te cuesta al año por no estar automatizada.
al año, sólo en tiempo de tu gente
recuperables al mes
de ahorro al mes
recuperables al año
jornadas de 8 h al año
Cualquier automatización que cueste menos de $0 se paga sola en el primer año.
Es una estimación conservadora: sólo cuenta el tiempo. No incluye lo que hoy cuestan los errores de captura y su corrección, ni las ventas que se pierden por contestar al día siguiente. En la mayoría de las operaciones esos dos pesan más que las horas.
Sin letras chiquitas
Es un sistema que queda vivo y corriendo, y eso tiene partes que se pagan una vez y partes que se pagan cada mes. Preferimos que lo sepas ahora y no en la primera factura.
Mapear el proceso, construirlo, probarlo con tus casos reales —los feos incluidos— y dejar documentado qué hace y por qué. Es el trabajo grande y se hace una sola vez.
Un servidor, propio o en la nube, donde los flujos viven encendidos las 24 horas. Si ese servidor se apaga, la automatización se apaga. Es el costo fijo más importante y el que nadie contempla al principio.
Hace falta cuando el flujo necesita una cara pública: un panel para revisar, un formulario, o simplemente una dirección estable donde WhatsApp pueda dejar los mensajes entrantes.
La API oficial de WhatsApp, los modelos de IA que leen los documentos, el OCR, las búsquedas, la firma electrónica. Se cobran por consumo: mientras más trabajo haga la automatización, más cuestan —y más te está ahorrando—.
Pasarela de pago, correo transaccional para que los avisos no caigan en spam, almacenamiento de archivos, acortador de ligas, respaldos. Cada uno es barato; juntos se notan, así que conviene contarlos desde el principio.
Los portales rediseñan sus páginas, las APIs cambian de versión y los proveedores mueven sus reglas sin avisarle a nadie. Cuando eso pasa, el flujo se rompe y alguien tiene que arreglarlo ese mismo día. Puedes contratarlo con nosotros o llevarlo con tu equipo.
Los proveedores regalan un volumen inicial que a una empresa chica le alcanza durante bastante tiempo. En el sistema de Protege Tu Invento, las siete APIs que lo sostienen —WhatsApp, Telegram, búsqueda de mercado, dominios, calendario, el túnel seguro y los buscadores del IMPI— operan hoy dentro de su plan gratuito. El costo real aparece cuando el volumen crece, y para entonces ya se está pagando solo.
Los servicios se dan de alta a tu nombre, con tus datos de pago: las cuentas, los flujos y la información son tuyos desde el primer día. Nosotros cobramos honorarios por construir y, si lo quieres, por mantener.
No queremos ser el intermediario sin el cual tu operación se detiene. Si un día decides seguir con otro proveedor o con tu propio equipo, te llevas todo y nada deja de funcionar.
Cómo empezamos
Se automatiza el proceso que más duele, se pone en producción y se mide. Cuando ese ya está ahorrando horas, se pasa al siguiente.
Es toda la primera etapa. De ahí sale el alcance y la cotización.
Si de la llamada sale que vale la pena, la primera automatización incluye:
La llamada no se cobra. Cada proceso es distinto, así que la cotización sale de ahí y no de una lista de precios.
Del desarrollo, la infraestructura y los servicios que hay que sostener cada mes ya hablamos arriba, sin letras chiquitas. En la llamada te damos el número de tu caso.
Preguntas frecuentes
No. La automatización se acopla a lo que ya tienes. Si tu equipo trabaja en una hoja de Google, seguirá trabajando ahí; lo que cambia es que las filas se llenan solas. Cambiar de software al mismo tiempo que se automatiza es la forma más segura de que fracasen las dos cosas.
La primera automatización se entrega en dos semanas contadas desde la llamada. La primera semana es mapear el proceso y construir; la segunda es correrlo con casos reales y afinar lo que se rompa.
Se equivoca, y el diseño lo da por hecho. Por eso los datos críticos se validan contra una fuente dura cuando existe — un código QR, un catálogo, una regla — y cuando dos fuentes no coinciden el sistema lo reporta en vez de silenciarlo. Un error ruidoso se corrige en minutos; uno silencioso se descubre semanas después, y ése es el caro.
Los flujos corren en tu propia infraestructura, no en una plataforma que te renta el acceso a tus procesos. Los modelos de IA sí son servicios externos: en la llamada definimos qué información sale y cuál no, y para lo sensible se pueden usar modelos que corran localmente.
Reemplaza la captura de datos, no el criterio. En el caso de Protege Tu Invento la máquina junta la evidencia y arma el reporte; la decisión legal y la relación con el cliente siguen siendo de una persona. Lo que cambia es que esa persona dedica su tiempo a la parte que sí requiere su experiencia.
Los flujos se entregan con registro de ejecuciones y avisos cuando algo falla, para que te enteres tú antes que tu cliente. Durante los primeros 30 días los ajustes van incluidos, y después puedes contratar soporte o llevarlo con tu propio equipo: el código y los flujos son tuyos.
Es donde más se nota. En una empresa de tres o cuatro personas, dos horas diarias de captura son media jornada de alguien que debería estar vendiendo. Protege Tu Invento es exactamente ese tamaño, y la automatización es lo que le permite atender a cualquier hora sin contratar a nadie más.
Para eso son los 50 minutos de la llamada. Buscamos el proceso que cumpla tres cosas: se repite muchas veces, sigue reglas claras y hoy le cuesta horas a alguien. Ése es el que paga la inversión más rápido y el que convence al equipo de seguir.
Así es, y sin compromiso. Son 50 minutos en los que mapeamos el proceso y te decimos qué se puede automatizar, qué no conviene y qué esperaríamos que ahorres. Si de ahí sale que tu caso no vale la pena automatizarlo todavía, te lo decimos.
Llamada de 50 minutos
Te respondemos en menos de 24 horas hábiles con una primera lectura de tu caso y agendamos los 50 minutos a la hora que te acomode.